
Escucho esta velada de melodías sigilosas en mis oídos,
acordes que retumban en mi cuerpo con todo placer,
veo esa música volar excitada de emoción entre los dos
y llenando mi vida de paz, impidiéndome perecer.
Bailo cauteloso de esta armoniosa nota tomando tu alma,
me extingo en tus caricias, trampas de la oscuridad.
Veo bajo mis pies los horrorosos miedos sin calma,
cogiéndome con sus penumbras sin piedad.
¡Oh, amor de mis amores, tómame de mis manos temblorosas!
Sácame de esta música alada y miserable,
sálvame de los gritos misteriosos de mis ultimas esperanzas.
Déjame hundirme en tu olor, en tu perfume,
cándido aroma que eleva mi amor a una locura innarable
y evitando que mi ser llenos de gritos ahogados se esfume...
