
Ocaso de mis noches. En esta quinta noche, algo mas pacífica que las otras, acabo con mis relatos, que espero te haya entrado mas que palabras.
Odio cuando una extraña indiferencia brota de ti. Antes me gustaba pero creo que ahora es un poco incómodo. Han sido cinco días que no te he acompañado; y he estado ausente y marginado de todo contacto social.
¡Oh! Al fin la quinta noche... se vienen más, pero con ello termina mi mensaje, en donde cada noche fuiste mi memoria, mi desvelo, mi ser querido, y, aunque solo sea una persona más en tu vida, esta persona a dedicado estas noches para tí, sólo para tí...
... ¿O, acaso no lo entiendes?



