25 agosto, 2009



Veamos de que es capaz de rendir mi mente, con un dolor que quema los pensamientos y me ciega al escribir. Quiero ver mi capacidad al escribir con jaqueca, con un estado nauseabundo y deplorable. Dime que soy capaz de escribir paciente, que aquella puerta abra y que no estés tú, causándome revoltijos en mi estómago y tragar el vómito de sentimientos que podrían salir de mi boca. ¿Seré capaz?, ¿qué crees tú?, lograr paralizar esta máquina bombeante sería una bendición, un milagro inexpresivo, una pasión enterrada en mi sangre malgastada. Sólo se de que soy capaz, estimada lectora: de narrarte historias que jamás entenderás.

24 agosto, 2009

A Natalia




¿Se puede realmente explicar de otra forma?
Pues dímelo, porque no hallo la forma de mostrar lo que siento,
de decirte a los oídos los alientos de mis añoranzas,
los gritos de deseo que atormentan el mismo infierno
y el torrente de amor que puede envolver tu cuerpo

¿Se puede mostrar de otra forma más?
Pues dímelo ya, que no soporto esta tediosa espera,
esta espera que me bloquea en simples escrituras,
que me ata de pies a cabeza sin poseer movimiento alguno.
Sólo el de mi agitado corazón ya amargado,
que revienta con el sólo hecho de unirse al tuyo.

¿Te puedo decir lo que siento de otra forma?
Pues no digas mas.
El silencio inspira mis actos, mi tacto, mis gestos.
Tu rostro solo aclara mis sentimientos;
la confusión se vuelve eterna cuando el amor se envuelve con el tuyo.

¿Te lo digo a mi manera?
Te adoro



Recuerdos ahogados por esta tormenta,
no queda nada en estos callejones oscuros.
¡Qué lastima! Mis putas preferidas han muerto
y mis pecados hundidos están en mi pueblo fatal.

Estos años he estado sin rumbo.
No hay lugar para vivir en paz.
La locura y desenfreno de una linda ciudad
ha caído como también mi existencia.

Travesía (chanson)




Caminas por un campo de rosas violetas
observando la vida de otro color;
sembrando tu vista a una nueva razón.

Miras el cielo, claro y triste está.
Aquellas nubes no demuestran dolor;
caen de ellas lágrimas de amor.

Escondida en los viejos bosques.
Encerrada en tristes historias,
escapando de tus locas histerias.

Navegando por tus mares ciegos.
La brisa en tu rostro calma los silencios...
travesía de un viaje incierto.

23 agosto, 2009

Vómito de un diecisiete de Agosto del dos mil nueve


... Y eso fue lo que pasó. Las maravillas, las palabras y lo mágico que alguna vez sentí en mi alma (llámalo amor o como quieras), se ha perdido. Si, nuevamente no se que causa en la gente ese extraño acto de que existe algo que los une, que tan solo unas miradas o un juego de palabras provoca alucinarte con una persona. ¿Qué crees tu?, ¿somos seres que necesitan la compasión, la pena y la necesidad de otras personas?, ¿y para qué?; no me lo explico. Cuando baja de aquella escalera con tal felicidad que choca a cualquiera. Incluso a mi, que soy el sujeto que se llevó la peor parte. ¿Qué dices tú, amigo ocioso lector?. El amor está en todos lados. ¿Porqué no en mí?, ¿qué causa en la gente el rechazo?. Ciego. Estoy ciego ante los sentimientos ajenos. Ella me quema. [...] ¡Porqué el abandono! ¡Porqué está feliz sin mi presencia!. Egoísmo amigo mío, siento una rabia incalculable, un apena que no puedo superar. Lograr sonreír es un duro trabajo, un esfuerzo enorme y no tengo las fuerzas para aquello. Siento que cada persona que quiero se lleva algo bueno de mi. ¿Me estaré perdiendo?. Siento que no tengo una vitalidad clara. Mientras suena "Necesito", creo que necesito recuperar lo mío. Mi gente se ha llevado lo hermoso de mí, causándome esta extraña angustia y pena que sólo mis ojos pueden expresar, cuando los observo, y me callo cuando algún afecto de mi ser intenta ser liberado. Maldito amor, malditas las angustias.