
Veamos de que es capaz de rendir mi mente, con un dolor que quema los pensamientos y me ciega al escribir. Quiero ver mi capacidad al escribir con jaqueca, con un estado nauseabundo y deplorable. Dime que soy capaz de escribir paciente, que aquella puerta abra y que no estés tú, causándome revoltijos en mi estómago y tragar el vómito de sentimientos que podrían salir de mi boca. ¿Seré capaz?, ¿qué crees tú?, lograr paralizar esta máquina bombeante sería una bendición, un milagro inexpresivo, una pasión enterrada en mi sangre malgastada. Sólo se de que soy capaz, estimada lectora: de narrarte historias que jamás entenderás.



