24 agosto, 2009




Recuerdos ahogados por esta tormenta,
no queda nada en estos callejones oscuros.
¡Qué lastima! Mis putas preferidas han muerto
y mis pecados hundidos están en mi pueblo fatal.

Estos años he estado sin rumbo.
No hay lugar para vivir en paz.
La locura y desenfreno de una linda ciudad
ha caído como también mi existencia.

No hay comentarios: