04 noviembre, 2008

Poème XI (Mi Valentina... te amo)


Tu forma de esquivar mi mirada duele,
como la indiferencia sin razón.
Palabras que sin motivos hiere
lo que expresa el corazón.

Los días grises reclaman su tristeza.
¡Aquí la tienes!, mis ánimos no florecen.
Prisionero de sentimientos sin proeza,
con tu sonrisa los cielos resplandecen.

Largos ratos paso mirando tu interior
y una extraña alegría rodea mi entorno.
Misteriosa es la paz que se torna superior
que me deja en un lugar sin retorno.

Quisiera jamás haberte conocido.
Quisiera haber vivido solo en mi mundo,
pero ya no...

Mi amor está contigo, y morirá en el silencio,
junto con el dolor, bajo mi tierra maldita.
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Poema especial... Todos los otros poemas los escribí durante todo el año 2006... y éste lo escribí hace como mas de 1 mes... lo escribo cuando algo muy fuerte me pasa... bueno, eso jaja no se xq lo escribo si igual nadie lee esto... con suerte Paula ... ojalá les guste.

Poème X


Vuelvo a tenerte en mi ser, como estos velos circundantes,
ese regreso tormentoso de un sentimiento oculto, ciego al mundo,
después de la desilución que maldijo mi alma con tediosa amargura
,
ahora renace en mi como el ideal de mi grata salvación.


Al cerrar los ojos siento tu espantada distancia, tu miedo,

tu arrepentimiento de haber poseído mis labios sedientos de pasión,

el terror de que nuestras almas estén sin vigilancia alguna, solos,

esa resistencia que me impide darte mi preciada felicidad.


Ya al sentirte cerca me pones sin razón en el cielo,

brota una extraña alegría como en la cruel primavera,

donde el sol enciende esta llama, que aún flamea en mi.


Mira esta llama! eres la razón de este calor!

no caigas en tu debilidad y en tu despecho solapado,

deja la estulticia que te rodea... y deja que mi fuego cubra tu cuerpo...

02 noviembre, 2008

Poème IX


Otra vez la distancia nos separa drásticamente,
dejando nuestro amor apartado de nuestros corazones.

La agonía nos persigue lenta y sigilosa en nuestra mente

temiendo de las próximas inesperadas reacciones.


Intentamos apartárnos de algo que jamás nos dejará.

Ese loco sentimiento que últimamente nos llama sin piedad.

El amor que vimos decaer días antes nos hará

revivir en felicidad y hermosos momentos de prosperidad.


Las montañas, el mar, los aires, los caminos,

monumentos naturales que imposibilita ver tus ojos,

no es mas que una prueba de nuestros destinos.


Estamos llenos de estos sentimientos inenarrables,

indescriptibles para seres carentes de alma.
Tengamos presentes estos recuerdos inolvidables...

Poème VIII


He regresado soledad mía, ¿me extrañabas?
He llegado hacia tí, hacia mi único destino

No tengo otro lugar, como tú lo soñabas

Ya no hay felicidad en mi camino

¡Tristeza! Volví a acariciar tus aires suicidas,
vuelvo para quedarme contigo, como debe ser.
Demasiado destrozado estoy para otras caídas

que ya no me daré cuenta cuando me toque perecer.


¡Oscuridad! Tú, tediosa sombra inseparable,

me dejaste una sombra de su alma en la mía.

Seguiré viviendo en mi tortura imparable,

seguiré respirando tu perfume desgarrador

que rompe con mis ilusiones y esperanzas,

que dejará mi vida en un terminante ardor.

Poème VII



¡Mira ese paraíso que se presenta ante tu vida,
te das cuenta del sentimiento que no puedes cubrir!,
¡Ese amor que se encadena en tu corazón sin salida,
temiendo que de una u otra forma puedas herir!
¡Mira ese paraíso que se presenta ante tu vida!


¿Has pensado, amor mío, en todos los años que quedan de felicidad,
expulsando esas malditas melancolías que nos inundan de pereza
y que si no fuera por esta unión llena de bondad
nuestras almas caerían en la suma tristeza?
¿Has pensado, amor mío, en todos los años que quedan de felicidad?

¡Siente el placer que brota de nuestro amor!
Cálidos cuerpos que desean saciar esas pasiones lujuriosas,
excitándonos con hasta el mas suave y pecador fervor
y sucumbiendo nostálgicamente en estas caricias preciosas.
¡Siente el placer que brota de nuestro amor!

¡Qué mas bello, malévola mía, que tu retorno a mi corazón!
¡Qué mas hermoso y esperanzador tus soplos inspiradores
que me hacen volar en mi propia sin razón
y siendo tú, diosa mía, amor de mis amores!
¡Qué mas bello, malévola mía, que tu retorno a mi corazón!