02 noviembre, 2008

Poème VIII


He regresado soledad mía, ¿me extrañabas?
He llegado hacia tí, hacia mi único destino

No tengo otro lugar, como tú lo soñabas

Ya no hay felicidad en mi camino

¡Tristeza! Volví a acariciar tus aires suicidas,
vuelvo para quedarme contigo, como debe ser.
Demasiado destrozado estoy para otras caídas

que ya no me daré cuenta cuando me toque perecer.


¡Oscuridad! Tú, tediosa sombra inseparable,

me dejaste una sombra de su alma en la mía.

Seguiré viviendo en mi tortura imparable,

seguiré respirando tu perfume desgarrador

que rompe con mis ilusiones y esperanzas,

que dejará mi vida en un terminante ardor.

No hay comentarios: